

Neuropsicología clínica y experimental, neurología de la conducta y neuropsiquiatría.





Figura 1. Diferenciación por PMA y tratamiento con fármacos antidepresivos alteran la morfología celular.
A. Células SY5Y indiferenciadas: B. 10 días de tratamiento con PMA; C.14 días de tratamiento con PMA y fluoxetina; D. 14 días de tratamiento con PMA y tranylcypromina.
Barra a escala= 20 μm.

Figura 2. Transcripción de los factores de crecimiento en células SY5Y. A.Cuantificación de mARN en células SY5Y tratadas con PMA. La barra de leyenda se refiere a todos los paneles de la figura 2; B. magnificación de factores poco abundantes en el panel A.; C. Modulación de la transcripción por amitriptilina; D. por fluoxetina; E. por tranciclopromina; F. por reboxetina. Los valores debajo de 1 indican el antidrepesivo dependiente de la reducción de los factores de crecimiento.
Figura 3. Efectos de la rTMS (estimulación magnética transcraneal). Transcripción de los factores de crecimiento tras rTMS en A. células PC-12 y en B. células SY5Y. Niveles de mARN de células control sin tratar están en 1.
Los déficits cognitivos en la esquizofrenia han sido observados con tests neuropsicológicos de funciones ejecutivas, considerados tradicionalmente sensibles al daño del lóbulo frontal. Estas alteraciones afectan a las habilidades de planificación, como a la aptitud de iniciar y regular una conducta dirigida a un objetivo. Por otra parte, se sospecha que los síntomas negativos de la esquizofrenia reflejan una disfunción del lóbulo frontal. Basado en una revisión de un centenar de documentos, el presente artículo analiza las evidencias anatómicas y neuropsicológicas de una perturbación en el funcionamiento del lóbulo frontal en pacientes con síntomas esquizofrénicos negativos. La similitud fenomenológica de algunos síntomas esquizofrénicos a algunas características clínicas de de pacientes con lesiones prefrontales inspiró la hipótesis del lóbulo frontal dañado en el anterior trastorno. Los hallazgos morfológicos de los estudios de neuroimagen aportaron conclusiones inconsistentes, con algunos investigadores que no prestaban atención a las diferencias entre pacientes y sujetos control mientras otros observaban volúmenes prefrontales reducidos en esquizofrenia. La neuroimagen funcional mostró una un flujo sanguíneo frontal reducido en relación a la perfusión cerebral en pacientes con esquizofrenia. Aunque en general la literatura de neuroimagen provee pruebas fiables de de disfunción frontal en la esquizofrenia, la magnitud media de la diferencia entre pacientes y controles saludables es insuficiente para defender la hipótesis de la disfunción del lóbulo frontal, hasta el volumen cerebral,
Estudios neuropsicológicos revelan que la severidad de la pobreza psicomotora está asociada a procesamiento mental lento y déficits en tareas que requieren habilidades de planificación. Estas funciones frontales están identificadas con la selección, el inicio y la monitorización de una amplia variedad de procesos conductuales. Se hipotetizó que la disfunción ejecutiva aparecería a través de diferentes patrones a través de subtipos de síntomas, pero pocos estudios consiguieron validar esta asunción.
Resumen